Monday, March 31, 2008

No hay mas

A veces siento que no puedo más,
me dan ganas de arrancar las cortinas
y dejar de jugar, de fumar, de brincar.

Los recuerdos me persiguen,
mi cabeza se rehusa a olvidar...
pasa que no estoy listo
para dejarlo pasar.

A veces pienso que salgo sobrando,
y me da por acostarme y gritar
sin pensar en nada...
sin pensar en ti.

Pero por algo pasan las cosas
y no hay mas remedio
... no hay más...

Friday, March 28, 2008

Sin Sed

No busco intoxicarme
ni perderme, ni perderte,
quiero entender lo que pasa.
no enternecer ni provocar miradas
entre quienes me conocieron de antes
no quiero un “antes” y un “después”
no en la misma vida.

Yo busco una estocada limpia
que corte con lo que no me deja avanzar,
busco amar y ser amado
compartir mi tiempo, no regalarlo ni robar ajenos.

Amanezco siempre con sed
y quiero agua y besos a tiempo,
que no me llame quien no me quiera
porque yo haré lo mismo,
quiero desprenderme de esta urgencia
de la necesidad de recordar el pasado,
quiero tener más porques para andar en el presente
quiero salir de mi casa sin miedos, sin fobias,
no volver a donde fui feliz
conocer otros lugares.

En resumen quiero llamarte y proponer un cambio
aclarar las cosas y que amanezcas sobre mi pecho
y yo sin sed,
amándote sin remedio.

Edel Juarez

Tuesday, March 25, 2008

Atlanta (Stone Temple Pilots)


She lives in a bungalow
She kills me with rosegarden thorns
She waits for me.
My love is unusual
It's painted with roses and thorns
with her I'm complete.

She lives by the wall
and waits by the door
She walks in the sun
to me.

Visions of Mexico seduce me
It goes to my head so carefully.
Memories of candles and incense.
And all of these things remember these.

She lives by the wall
and waits by the door
She walks in the sun
to me.

She comforts me when
the candles blow out
the cake has grown mold
but the memories are sweet.
The laughter's all gone
but the memories are mine.
The Mexican princess
is out of my life.

She lives by the wall
and waits by the door.
She walks in the sun
to me.

Wednesday, March 12, 2008

El inmortal

Realmente, después de todo lo que he vivido, me atrevo a decir que no es tan divertido ser inmortal…

Donde esta la diversión cuando siglo tras siglo las personas hacen lo mismo; las modas se repiten una tras otra y vuelvo a vivir lo que ya había vivido, como en un deja-vu constante, día tras día, hora tras hora. Y aunque las personas no son las mismas siempre dicen lo mismo, los mismos chistes, los mismos chismes, lo mismo todo.


Pero ya soy inmortal y nada puedo hacer para evitarlo... no soy como Highlander a quien si le cortaban la cabeza perdia la inmortalidad; creeme, lo he intentado varias veces... Brincar de un cerro hacia abajo, golpearme con tubos y banquetas en la cabeza tampoco funciona, caer estrepitosamente de una bicicleta en una pista de ciclismo de montaña solo me puede fracturar uno o mas huesos, pero mi inmortalidad sigue ahi...

Y cada día que pasa la disfruto más... me burlo de la gente y hago pen....das constantemente, pen....das que una persona normal no haria con regularidad, aunque cabe destacar que en mi familia (bastante numerosa) soy el mas normal, ordinario, cotidiano, aburrido y dificil de recordar.

Pero bueno, uno siempre hace lo que puede o, como dice Edel Juarez, uno no siempre hace lo que no puede.

Fotos chilas

En la boda de mi hermana mayor... mis hermanos y yo no somos algo así que digamos muy parecidos: un albino, un negro, una blanca, una morena, una guera y las que faltan... todos diferentes... solamente parecidos (dicen) en la nariz...

Eso de poner corbatas no es fácil cuando no tienes practica y no soy precisamente la clase de persona que usa corbata todos los días... mas bien diría que una o dos veces al año.



Mi abuelo, el viejito chingado de 85 años y su esposa (mi abuelastra)... después de quedar viudo como a los 70 años se volvió a casar el muy hijo de la... a los casi 80 años, mis respetos para este bato... además baila bien chingon, cuando sea grande quiero bailar con el.

Sunday, March 09, 2008

Sin respirar

Y soñando que serias para mi
me desprecias y miras atrás
sin siquiera respirar...
miras atrás, sin siquiera parpadear.

Sin pensar, sin respirar,
sin despertar de la irrealidad,
sin seguir adelante después de ti.

Y seguir soñando que serias para mi
sin recordar... sin olvidar,
solo hay que cerrar los ojos
para dejar atrás.

Y la madrugada se vuelve cada vez menos fea,
y el recuerdo se va empolvando
y sin querer voy olvidando
sin dejar de pelear, ni de llorar.

El tic-tac no deja de sonar,
la luna sigue saliendo cada noche
... la vida sigue...

Wednesday, March 05, 2008

El nacimiento de Arsenio.

Muros acolchados y blancos lo rodean; la ventanilla de la puerta metálica sólo se abre para dejar entrar voces, voces que nunca entiende, ni se esfuerza en entender; la puerta no se abre, nunca ha visto que se abra; las ventanas… no hay ventanas, el aire siempre está sofocado y fétido; el piso, también acolchado y de un blanco viejo y sucio, le sirve de cama, de mesa, de todo.
Vive ahí desde hace dos años, cinco años, veinte años, quién sabe, nadie lo recuerda, o no lo quieren recordar. No ha hablado desde que llegó, no puedo creer cómo puede durar tanto tiempo sin abrir la boca, tal vez es mudo, pero no lo creo. Su silencio me desespera; sus ojos, rojos y brillantes, siempre mirando a la nada, me atemorizan; su mirada, penetrante, como de muerto, me da pavor.

Se mueve muy poco, sus movimientos son rápidos, bruscos, repentinos y cortos, pero siempre mirando a la nada. Parece como si estuviera concentrado haciendo algo muy importante, pero no hace nada. Siempre está en la misma posición: en cuclillas, mirando a la nada, abrazando sus rodillas, y con la cara entre ellas.

No se cuál es el motivo de su encierro, no se cuál es su enfermedad, nadie sabe nada de él, o, mejor dicho, nadie quiere hablar de él. Su expediente está en blanco, ni siquiera su nombre aparece ahí, lo cual es muy extraño. Alguien debió haberlo borrado todo.Yo lo llamo “Arsenio” porque, al igual que él, este nombre me causa un miedo inmenso. Nunca he conocido a nadie con este nombre, ni espero hacerlo, saldría corriendo como loco. Por otro lado, tampoco le he mencionado a nadie el apodo que le he otorgado, creo que se burlarían de mí y no me gusta cuando eso pasa.

A veces creo que los demás no saben que él está aquí, probablemente se olvidan de él debido a su silencio, pero nunca he visto que le entreguen comida, nunca lo he visto comer, nunca he visto que nadie se acerque a su “cuarto”, tal vez solo vive del aire que respira, tal vez ya murió y su cuerpo quedó petrificado…no, no lo creo, lo he visto moverse, pero no lo he visto comer.
No entiendo de donde me viene el miedo que siento por él, si apenas se mueve. Tal vez es por su mirada, roja y penetrante, siempre fija en la nada, mirando sin mirar, se da cuenta de todo sin verlo siquiera. Cuando me acerco a su “cuarto” se me erizan los cabellos y la piel, me tiemblan las manos, y no se porque.

Algunas veces me veo obligado a quedarme hasta entrada la noche haciendo labor de papeleo. Lo hago regularmente por que hay mucho trabajo y poco personal, pero no me gusta porque me quedo solo.

Hace poco, en una de esas noches de desvelo, el guardia había ido por un café dejándome completamente solo en un edificio casi desértico, inmediatamente el miedo me invadió y comencé a caminar apresuradamente, no sabia a donde me dirigía, simplemente caminaba, algo me movía, tal vez una sombra, no lo sé. Al cabo de unos minutos de caminar sin rumbo noté que mis pasos me dirigían al “cuarto” de él, traté de evitarlo, pero sin éxito, no pude detener mis pasos, la fuerza que me guiaba era más fuerte que yo, no pude detenerme. Después de un momento de caminar bajo marchas forzadas, llegué al “cuarto” de él, y lo primero que noté fue que la puerta de éste estaba abierta y no había ningún guardia en ella. Temblando, me acerqué lo más que pude para echar un vistazo dentro del “cuarto”… estaba vacío… no había nadie ahí. Inmediatamente corrí a buscar al guardia, pero no lo encontré, pareciera como si se lo hubiera tragado la tierra.

Al día siguiente busqué al encargado de las celdas y le conté lo que me había sucedido la noche anterior. La única respuesta que conseguí fue una estruendosa carcajada. Durante el almuerzo lo volví a abordar y de nuevo se burló de mí, pero esta vez le pedí una explicación. Y su explicación fue la siguiente:

–La celda que me mencionas tiene varios años desocupada, no es raro que estuviera abierta y vacía. No veo porque razón te asustas con ello.

Esta explicación fue suficiente para que yo saliera corriendo del lugar en el instante, me excusé con que me sentía mal y me fui a mi casa. Durante varias semanas no pude dormir por el pavor que me inspiraba el que una persona que no existe me diera miedo. Era imposible, yo lo había visto muchas veces, no podía ser que no existiera, no podía ser un producto de mi mente, simplemente era imposible que esto fuera real.

Por fin, después de mucho tiempo, pude dormir, aunque fue un sueño pesado plagado de pesadillas. Al día siguiente me dirigí al trabajo, fue un día normal, como todos los demás. Desde aquel día yo no me había acercado al “cuarto” de él, y este día no fue la excepción. El día estuvo tan tranquilo que pensé que esa noche si iba a poder dormir tranquilamente, pero no tenía idea de la sorpresa que me esperaba.

Llegué a mi casa un poco tarde por el tráfico, arrojé mi chamarra sobre la barra de la cocina, como siempre lo hacía, abrí el refrigerador y tomé una manzana, me serví un vaso con leche y me dirigí a la sala para ver la televisión un poco, antes de dormir.

La manzana y el vaso con leche resbalaron de mis manos y me quedé completamente paralizado, no pude moverme, quería correr, pero no pude dar ni un paso.

-Tú no existes, ¡no puedes estar aquí!-Si no existiera no estuviera aquí. –contestó Arsenio, sentado en mi sillón.

Caí desmayado y no volví a saber nada hasta el día siguiente. Desperté en mi cama, con mi pijama puesto, lo último que recordaba era que estaba en la sala y con mi uniforme del trabajo, entonces me acordé de Arsenio y estuve a punto de desmayarme de nuevo.

No podía creerlo, él se había presentado en mi hogar, había escapado de su “cuarto”, andaba suelto, me buscaba… me tenía. Fue entonces cuando la paranoia se apoderó de mí, fue entonces cuando supe la verdad: él venía por mí.

-Si no existiera no estuviera aquí.

No podía dejar de repetir esa imagen en mi cabeza tratando de encontrar un error para convencerme de que era ficticia, pero no lo era. Comencé a faltar muy seguido al trabajo, no podía mantenerme atento en nada, por mi cabeza solo pasaba esa imagen. Simplemente no me la explicaba, ¿realmente pasó?, ¿realmente estuvo aquí?

-Si no existiera no estuviera aquí.

Pero no existe, ¿por qué lo escuché hablar?… si no existe, ¿por qué lo vi?… si no existe, ¿por que…? si no existe. Tal ves debiera ir con un psiquiatra, no, me internaría en un manicomio y yo no estoy loco. Pero es que no puede existir, no puede ser cierto.

Al cabo de varias semanas sin poder dormir tranquilamente, el cansancio se hizo presente y me sumí en un sueño tan profundo que nada me hizo despertar. En el sueño lo vi todo claramente: Arsenio no venía por mí, él había logrado su cometido aquella noche en la sala de mi hogar, no venía por mí…

Desperté aterrado, paranoico, desesperado… la verdad había sido revelada. Lo que me había dicho el “carcelero” era cierto, su “cuarto” estaba vacío desde hacía mucho tiempo. Estaba vacío, no porque el interno se hubiera escapado sino por que nunca hubo nadie ahí. Ese “cuarto” llevaba años desocupado y Arsenio nunca había estado en él.

Bajé a la cocina para desayunar…

-El desayuno ya está listo –me dijo una voz que me parecía familiar, pero que no pude identificar. Su voz era tan imponente que, aunque yo sabia que era un extraño, por que no tengo sirvientes, terminé por sentarme a la barra sin hacer objeción alguna.
-Espero que te guste –volvió a decir la voz, pero esta vez si la identifiqué: Arsenio.
-¿Qué haces aquí? –renegué.
–Te preparo el desayuno –contestó con un tono sarcástico.
–¿Qué es lo que quieres de mí? –le pregunté al tiempo que comenzaba a irritarme.–Yo no quiero nada tuyo –contestó y me dejó con la boca abierta.
–Entonces ¿por qué me molestas?
–Por que ése es mi trabajo…
–Si no vas a contestar por lo menos dime cuál es tu nombre.
–Arsenio, no lo recuerdas, tú me bautizaste así.
En ese momento desapareció como por arte de magia. No había lugar a dudas, lo que me fue revelado en el sueño era totalmente cierto. ¿Quién es Arsenio? La pequeña charla que acaba de protagonizar junto con él me acaba de contestar, la pregunta correcta es ¿Qué es Arsenio?
El ser al que más le temo, lo único a lo que realmente le tengo miedo, no existe.
Arsenio esta en mí.
Arsenio está en mi mente.
Arsenio… soy yo.

Tuesday, March 04, 2008

Semana santa

Casi llega semana santa y ya casi tengo mi boleto
porque me voy a ir a............................... ( chan chan chan!!!)
ORLANDO y/o MIAMI Florida

Monday, March 03, 2008

La mujer perfecta



Estoy enamorado de Candice Michelle.... ademas de todos sus atributos no solo le gusta la lucha libre sino que la practica!!!!!!!!!!

es perfecta!!!!!!